Lección 16: La Observancia del Sábado

DESCARGA ESTE ESTUDIO BÍBLICO EN PDF AQUÍ.

El domingo es considerado por algunos como día santo, un día de recreación y relax, un día con la familia. Otros lo ven como un día para jugar al golf o para cortar el césped.

¿Podría esta actitud proceder del mal entendimiento del propósito de un día de adoración semanal, así como por haber identificado erróneamente qué día puso Dios aparte para su Reposo y cuándo comienza?

Los estudiosos de la Biblia que apoyan el relato de la creación en Génesis, concuerdan en que Dios apartó originalmente el séptimo día de la semana, que llamamos Sábado, como su día especial de reposo desde la creación de este mundo. También afirman que el Sábado tradicional y bíblico sigue siendo el séptimo día de la semana.

Dios apartó el séptimo día de la semana como “recordatorio” perpetuo de su poder creador, algo que recordase que este mundo fue creado por Él en seis días literales. El Sábado señala la creación al hombre, y recordarle continuamente que Dios creó al hombre a su propia imagen.

Así que el Sábado es algo más que uno de los Diez Mandamientos. Es una experiencia de relación con Él en el mismo día de la semana que le dio a Adán y Eva. Dios bendijo el séptimo día. Lo santificó para el beneficio del hombre. Todo esto queda claro en el relato de la creación.

El que alguien venga y sustituya el día de reposo de Dios por otro día, cualquier otro, presupone que tal persona debe ser igual a Dios mismo. Cualquiera que acepte ese día, reconociéndolo como sustituto, y que espere recibir las bendiciones prometidas por Dios a aquellos que le adoran en el séptimo día Sábado, raya la presunción.

¡Qué gran honor le ha dado Dios al hombre al poder tener una cita semanal de compañerismo juntos! El Rey del Universo desea que yo esté en el círculo de sus amistades. Desea que usted guarde esta cita que ha provisto en su gracia. Pero nos deja tomar la decisión. No nos fuerza. No nos obliga, a no ser por el poder del Calvario, donde nos mostró cuánto le importamos. ¿Está pidiendo demasiado, una cita semanal en el momento que Él ha preparado?

LECCIÓN 16: LA OBSERVANCIA DEL SÁBADO.

Lectura bíblica: Juan 9.

Dios dijo: “¡Acuérdate!” Pero, evidentemente, el hombre ha olvidado la cita divina que Dios hizo con él hace muchas siglos. La asistencia a la iglesia está disminuyendo rápidamente por todo el mundo. Sólo un 5% de la población francesa, y un 2% en Inglaterra va siempre a la iglesia. A pesar de que algunas iglesias en América han experimentado un incremento en asistencia, muchas de las más grandes denominaciones están teniendo dificultades en atraer los miembros a cualquier servicio, excepto las ceremonias especiales para grandes días de fiesta. Recientemente, ¡una iglesia ofreció un precio a aquella familia que acudiese a la iglesia con el medio de transporte más inusual!

La mayoría de la gente se preocupa tanto de vivir de forma alegre y divertirse, que han olvidado a su Hacedor. La agenda que muchos se han programad es demasiado apretada como para realmente “vivir”. ¿Es posible que Dios supiese y entendese que la presión y los problemas que el hombre enfrentaría, le haría olvidar fácilmente su provisión de amor, y por eso comenzara el cuarto mandamiento con un “acuérdate”?

1. EL VALOR DEL SÁBADO.

1. ¿Para beneficio de quién fue hecho el Sábado? Marcos 2:27
____________________________________

Cuando Dios manda algo, lo hace con amor. Su petición de que guardemos el Sábado santo, es una petición para nuestro gozo. El mundo alrededor nuestro corre a un ritmo frenético y vertiginoso. El Sábado es un amortiguador en contra de ello, un tiempo para “desconectar” el mundo; un tiempo de descanso físico, mental y espiritual. Él lo llamó Sábado, que significa “reposo”.

2. ¿Qué dos cosas nos recuerda el Sábado?
Génesis 2:1-3
____________________________________

Ezequiel 20:12
____________________________________

Aquí se nos recuerdan dos hechos importantes: (1) Dios es nuestro Hacedor, el Padre de todos nosotros; y (2) el objetivo de Dios es santificarnos, o lo que es lo mismo, restaurar su imagen en nosotros. La observancia del Sábado es nuestro consentimiento y reconocimiento de que sólo Él tiene poder para restaurarnos. Siendo que Cristo es quien nos santifica (1ª Corintios 1:30), guardar el Sábado muestra nuestra fe en su capacidad de hacer tal cosa por nosotros.

3. ¿Qué futuro suceso nos recuerda el Sábado? Isaías 66:22, 23
_____________________________________

Guardando santo el Sábado, demostramos nuestra fe en la segunda venida de Cristo y en la nueva creación de todas las cosas. Cada Sábado se convierte en un anticipo de los Sábados que pasaremos con nuestro Salvador por la eternidad.

La verdadera observancia del Sábado responde a tres de las grandes preguntas que la raza humana se ha hecho siempre. De dónde venimos, por qué estamos aquí y a dónde vamos.

Venimos de Dios, quien nos creó. Estamos aquí para poder llegar a ser otra vez como Él, tener su imagen restaurada en nosotros. Algún día viviremos con Él y descansaremos con Él “de Sábado en Sábado”.

2. CÓMO GUARDAR EL SÁBADO.

1. ¿Cómo deberíamos guardar el Sábado? Éxodo 20:8
____________________________________

2. ¿Qué no se debe hacer en Sábado? (Vers. 9, 10)
____________________________________

Frecuentemente cristianos bien intencionados dicen: “Debemos guardar santos todos los días, no sólo uno”. Por supuesto, lo que realmente quieren decir es que debemos vivir vidas santas todos los días de la semana. ¿Quién va a discutir eso? De todos modos, para vivir vidas como la de Cristo cada día, no es lo mismo que santificar un día. Dios no deja sobre el hombre la responsabilidad de que defina lo que es santificar su día. Él lo ha hecho cuidadosamente por nosotros. Dios espera que nos ganemos el sustento, y para ese propósito nos ha dado seis días de la semana, pero el trabajo que involucra el adquirir el sustento, ganarse la vida, no es para ser realizado en el tiempo de Dios.

3. ¿Qué acerca de contratar a otros para que trabajen para nosotros en el día santo de Dios? (Versículo 10)
____________________________________

Aunque nuestros empleados o invitados no crean en Dios, no se les debe negar un día de reposo físico. ¡Incluso los animales domésticos no deben de pasarse por alto!

4. ¿Qué más está prohibido en Sábado, además de las labores? Isaías 58:13 “Si retrajeres del día de reposo tu pie de, de hacer _____________ en mi día santo, glorioso de Jehová, y lo llamares ___________, ___________, ___________ de Jehová; y lo venerares, no ____ ________ ______ ___ ni ___________.”

“Poner tu pie en algo”, en lengua hebrea significa reclamar propiedad sobre ello. Dios dice: “Parad de tomar posesión de mi día como si fuese vuestro”. Dios quiere que el Sábado sea una delicia, ¡el mejor día de toda la semana! ¿Por qué no podemos entonces hacer lo que nos plazca en tal día? Nuestros entretenimientos y pasatiempos favoritos pueden ser muy legítimos, pero generalmente son muy absorbentes. Muchos requieren un gran ejercicio físico. El Sábado es un día puesto aparte por Dios. En tal día, el hombre debe concentrarse en hacer lo que agrade y honre a Dios, no a sí mismo.

Para ilustrarlo: Me di cuenta en el calendario que el día de la madre se está acercando. Deseo hacer algo especial para mi madre, ahora más que en otros años, así que lo voy a planear cuidadosamente. Me gustan mucho las pizzas. Aquí está la oportunidad de ir a la pizzería y dar rienda suelta a mi apetito. En realidad, a mi madre no le llaman la atención las pizzas, y salir le agotarán sus pocas fuerzas, ¡pero quiero hacer algo especial para ella!

¿Qué es erróneo en ese modo de pensar? ¿Por qué, si realmente quiero hacer algo especial para mi madre, tendré que planear algo que a ella le guste mucho, y no lo que me gustaría hacer a mí? Ella apreciaría una tranquila visita. Sigue disfrutando con una buena partida de dominó, y le encantan los dulces de menta. Así que iré con una caja de mentas y le daré un par de horas de mi tiempo. La partida de dominó y el tiempo que pasamos juntos serán revividos una y otra vez durante las siguientes semanas cada vez que ella recuerde el día de la madre.

Cada uno aprecia el amor de una madre en el día de la madre, de acuerdo a lo que ese día signifique para él. Lo mismo ocurre con el Sábado, puede no tener valor, aparte de una santa y feliz relación con Aquel que lo honra. ¿Cuán apropiado sería si nuestro primer pensamiento, al momento de levantarnos, fuese: “Este es tu día, Señor. Me regocijaré y estaré alegre en él, deseo emplear este día para estar contigo. ¿Qué puedo hacer que te honre? ¿Qué es lo que más te complace?” Pronto el Sábado será una delicia para nosotros. Planearíamos con tiempo el dejar los trabajos seculares y anticipar con gusto las tranquilas horas del Sábado, y disfrutar con otros creyentes adorando a Dios en la iglesia. A través de la semana, el Sábado atraerá nuestros corazones, alzándonos más cerca de Dios. Mientras miramos con anticipación a sus horas sagradas, deberíamos hacer planes para tenerlo todo listo. La radio debería ser silenciada, y el televisor apagado. Los periódicos, libros seculares y las revistas, guardadas. El Sábado ha llegado, un tiempo especial para el hombre y su Dios, un tiempo en el que nuestras necesidades espirituales pueden encontrar su satisfacción en comunión con nuestro Hacedor.

5. ¿Cuándo comienza el Sábado? Marcos 1:21, 32; Levítico 23:32
____________________________________

Sólo aquellos que han experimentado la paz y el gozo tranquilo de recibir el Sábado mientras el sol desaparece por el Oeste, pueden apreciar plenamente este pensamiento de parte de Dios. El hombre ha separado los días en la medianoche. Cuán más agradable es, con todo el trabajo ya hecho, con el cuerpo aseado y las casas limpias, reunir la familia entera para cantar alabanzas, leer las Escrituras, y orar mientras comienza el Sábado.

Del mismo modo, cuando el sol se pone el Sábado en la tarde y cierra así el día, podemos elevar nuestros corazones y voces a Él en acción de gracias, y pedir Su bendición y presencia mientras comenzamos otra semana. ¡Qué hermosa manera de comenzar y concluir semanalmente con Dios el Sábado!

3. CÓMO GUARDÓ JESÚS EL SÁBADO.

Para ver un perfecto ejemplo de cómo santificar el Sábado, podemos acudir a la Palabra y ver cómo Jesús lo observó cuando caminó en esta tierra. Jesús sabía por qué fue hecho el Sábado y con qué propósito. Conocía la necesidad humana del descanso, refrigerio y disfrute. Pero para el tiempo en el que llegó a este mundo, la verdadera naturaleza del Sábado había sido pervertida por el hombre. Cubierto de la basura de la invención humana, el Sábado ya no era una bendición, sino una carga; no una delicia, sino una monotonía. Jesús vino para limpiar y restaurar el Sábado a su posición correcta. Gran parte de su ministerio fue dedicado a la correcta observancia del Sábado.

1. ¿Dónde acostumbraba a acudir Jesús en Sábado? Lucas 4:16
____________________________________

Lo que nosotros llamamos iglesia, es lo que los judíos llaman sinagoga. Nuestro Salvador atendía y participaba de los servicios religiosos de Sábado, no sólo para tener audiencia, ya que vastas multitudes le seguían a donde quiera que fuese. Evidentemente, era su manera de demostrar cuidado por el día santo de Dios y dejarnos un ejemplo de la forma correcta de guardar el Sábado.

2. Cuando sus enemigos le acusaron de quebrantar el Sábado por haber sanado en ese día, ¿qué gran principio de correcta observancia dio Jesús? Mateo 12:12
_______________________________________

Obras de caridad, aliviando el dolor y el sufrimiento, honran a un Dios cuyo corazón sufre de ver cualquier clase de injusticia, dolor o sufrimiento.

3. ¿Qué otra cosa hizo Jesús en día de reposo? Lucas 4:31
___________________________________

Compartir la Palabra de Vida con otros que están hambrientos y sedientos de conocer a Dios, es una actividad apropiada para el Sábado.

4. ¿Por qué acusaron los fariseos a los discípulos de Jesús de violar el Sábado? Mateo 12:1,2
______________________________________

Los líderes religiosos de aquel tiempo, habían añadido al mandamiento del Sábado un sin fin de restricciones, que además eran ridículas e imposibles de cumplir. Empujar hacia una mayor restricción era lo último que se necesitaba en los tiempos de Cristo. Mejor que eso, Jesús liberó el Sábado de todas esas reglas de hombres, y restaurarlo a su belleza original. Hoy, el péndulo ha ido al otro extremo y la mayoría de la gente pone poca atención a lo que hacen o no en Sábado.

5. ¿Por qué visitó Jesús a un fariseo en Sábado? Lucas 14:1
___________________________________

Las relaciones cristianas son apropiadas en Sábado. Dese cuenta que Cristo nos dio un ejemplo de “no hablar nuestras propias palabras”. El tema de conversación no era sobre las últimas modas, política o los juegos romanos. Se centraban en temas espirituales.

4. LEALTAD.

George E. Vandemann, en “Un día para recordar”, cuenta la siguiente historia:

“Sentado en un vagón restaurante, en un tren durante la 2ª Guerra Mundial, advertí en la parte de atrás del menú un grabado con las barras y estrellas (de la bandera americana) a todo color. Como fiel americano, honro las barras y estrellas. Así que, se podrá imaginar mi sorpresa y perplejidad cuando debajo de la bandera leí: “Un trozo de tela. Eso es todo lo que es; un trozo de tela. Puede contar todos los hilos en ella, y no encontrará diferencia alguna con otro trozo de tela”.

“Mi patriotismo se hubiese rebelado si no hubiese seguido leyendo: “Pero una pequeña brisa viene, y la despliega y cobran vida hondeando en el viento el rojo, el blanco y el azul, y se da cuenta de que ningún otro trozo de tela puede ser como ése. Sí, esa bandera es sólo u trozo de tela. Puede contar los hilos en ella y no ver la diferencia entre ella y otro trozo de tela roja. Pero si tomo tres trozos de tela, uno rojo, otro blanco y otro azul, y los coso formando la bandera de Francia, los franceses morirían por ella. Si le doy la forma de la bandera británica, los ingleses morirían por ella. O si coso esos trozos en la forma de las barras y estrellas, los americanos morirían por ella, no vivirían sin ella.

“Del mismo modo, Dios tomó un día ordinario. Puede contar las horas en él. Respecto a esto no hay diferencia con otros días. Entonces Él hizo el Sábado de ese día. Le dio vida. Lo levantó como señal para todo lo que es precioso y es vital, es un emblema de todo lo que Dios quiere que forme parte de la vida de los cristianos, y de lo que deben rechazar para vivir.” (Pág. 43, 44).

1. ¿Cómo llamó Dios al Sábado? Ezequiel 20:12, 20
“Y les di también mis días de reposo, para que fuesen ____________ entre mí y ellos… y santificad mis días de reposo, y sean por ___________, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios”.

Hoy posiblemente usaríamos la expresión “marca registrada” o “copyright”. Cuando usted ve cierta insignia de un club en la solapa de una chaqueta, sabe que la persona que la lleva pertenece a ese club. Cuando guardamos el séptimo día Sábado, es un distintivo de pertenencia a la familia de Dios. Muestra que Él es nuestro Padre y nosotros sus hijos. Es un lazo especial entre ambos. A Él le dice que es lo supremo en mi vida, y que miro al Calvario reconociendo mi situación pecaminosa. Le muestra que me doy cuenta de cuánto pagó Jesús por mi redención en la cruz. Es un distintivo a todo aquel que me ve adorar en Su día, y que antes moriría que serle desleal.

2. ¿Cuán determinante es la lealtad? Romanos 6:16
____________________________________

Mientras la historia vuela hacia la crisis final, el asunto de lealtad será cada vez más importante. Todo el mundo estará en un bando o en otro, en la del Creador o en la del “hombre de pecado” quien se exaltó a sí mismo por encima de Dios (2ª Tesalonicenses 2:3, 4).

3. ¿Qué dijo Jesús de los que guardan la tradición? Marcos 7:7-9
_____________________________________

¿Lo pudo decir más claro? ¿No sería mejor no adorar en absoluto antes que hacerlo a nuestra manera en vez de hacerlo como Dios lo mandó? Teniendo en cuenta que guardaremos los Sábados con él en el cielo, y a su manera, ¿no es una buena idea empezar a guardarlo aquí? “Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son agraviosos” (1ª Juan 5:3).

Si nunca ha disfrutado del gozo de observar el Sábado, ¿por qué no aceptar el descanso que Dios da en Cristo? ¿Por qué no encontrar el gozo y disfrute que Él ha puesto en este monumento del trabajo que terminó en la creación y en la cruz? ¿Le ama usted lo suficiente como para hacer esto?

----------------

Estudio anterior: Lección 15: Del Sábado al Domingo.

Siguiente estudio: Lección 17: Oración: Línea Directa con Dios.

Volver al índice.

----------------

Si tiene alguna consulta, contacte a Pr. Pedro Torres.

---------------

DESCARGA ESTE ESTUDIO BÍBLICO EN PDF AQUÍ.