Profundizando más: CRISTO NUESTRO SALVADOR (EL SANTUARIO)

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Lectura bíblica: Hebreos 7:5 a 8:5; y Capítulo 9.

Esta lección cubre los tres grandes ministerios de Jesús, su sacrificio, su mediación y su obra de juicio, mostrando cómo cada uno de ellos está tipificado en los servicios del antiguo santuario judío. Comprendiendo esos servicios podemos aprender cómo cooperar con Cristo para resolver el problema del pecado y llegar a estar con Él en un cielo sin pecado.

1. Cristo nuestro sacrificio (el atrio exterior)

1. ¿A quién representaba el cordero? Juan 1:29
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2. ¿Sobre quién recaían nuestros pecados? 1 Pedro 2:24 _________________________________________

3. ¿Quién tenía que sacrificar a la víctima? Levítico 4:27-29 _________________________________________

Note cuidadosamente los pasos que debían ser tomados por el pecador para poder ser separado de su pecado: (1) Debía traer un sacrificio, un buey, cordero, o paloma dependiendo de su capacidad económica; (2) debía transferir su pecado al sacrificio por medio de la confesión; (3) debía de matar la ofrenda por el pecado. Este era el método de Dios para mostrar que había una vía de escape de nuestros pecados, un Substituto que iba a morir en nuestro lugar, el Cordero de Dios. Hay un medio de transferir nuestros pecados sobre la cabeza del Sustituto. ¡Pero no lo olvide nunca, es la mano del pecador la que acaba con la vida de la ofrenda!

Aquí se revelan tres grandes verdades. (1) Nuestros pecados deben ser pagados con la muerte; (2) se ha encontrado un Sustituto en Jesús para pagar nuestra pena de muerte; y (3) cada uno de nosotros es responsable de quitar la vida del Salvador. A pesar de que millones conocen el hecho histórico de la muerte de Cristo en la cruz, ¡cuán pocos han advertido apenas esas lecciones! Sólo hay un camino hacia la vida eterna, y es a través de la sangre del Cordero.

El gran mensaje de los servicios del santuario es que la sangre de Jesús puede sanarme del pecado si acepto su obra de purificación. El sufrimiento doloroso no comenzó en el Calvario cuando los clavos comenzaron a atravesar las manos de Jesús. No terminó cuando lo sepultaron en la tumba. Es por esto por lo que el autor de Hebreos escribió que la sangre “habla” (Hebreos 12:24). La sangre en los cuernos del altar tiene un significado. La sangre en el trono de la Gracia tiene un mensaje. ¿Cuál es ese mensaje? Nos habla del dolor que el pecado le trajo a Dios. Nos cuenta que el pecado es tan terrible que partió el corazón del Salvador. Amigo, la preciosa sangre de Cristo puede limpiarnos más y más profundamente hasta que el pecado no nos atraiga.

4. Cuando Jesús murió, ¿qué le sucedió al velo del templo? Mateo 27:50, 51 _________________________________________________________________

Por su acto divino, Dios puso fin al sistema de sacrificio. Nunca más tendría que ser sacrificado un cordero inocente, porque el verdadero Cordero había muerto por los pecados del mundo entero.

2. Cristo nuestro Mediador. (El primer departamento, o Lugar Santo)

1. ¿Quién introducía la sangre en el santuario? Levítico 5:5-7
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2. ¿Qué representa la sangre? Levítico 17:11
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¡Qué preciosa verdad! La sangre representa la vida. La vida misma de Jesús fue vertida en el Calvario al derramar su sangre (Isaías 53:10,12). El cordero tenía que ser sin defecto, ya que sólo la perfección podía satisfacer los requerimientos de la Ley de Dios. Aquí se ve a nuestro Salvador, quien no tenía pecado. Su vida perfecta satisfacía las demandas de la Ley; de tal modo podía presentar su sangre (representando su vida) en mi favor delante del trono de Dios. ¡Su vida perfecta sustituye a la mía!

3. ¿Quién es nuestro Sumo Sacerdote? Hebreos 9:11
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4. ¿Dónde ha entrado Cristo por su propia sangre? Hebreos 9:12 _________________________________________________________________

La Ley dice que yo, pecador, debo morir. Pero Jesús, mi Sumo Sacerdote, está en pie delante de la Ley en la presencia de Dios y presenta su sangre (vida perfecta) en mi favor.

5. ¿En qué santuario está ministrando Jesús? Hebreos 8:1, 2
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Evidentemente hay dos santuarios, uno el cielo, y otro en la tierra que construyó Moisés. El santuario en el cielo tenía que ser modelo del santuario terrenal (versículo 5).

6. ¿Con qué propósito se dieron los servicios del santuario terrenal? (Versículo 5 primera parte) _________________________________________________________________

El santuario de esta tierra era una miniatura del que hay en el cielo. Lo que sucedió en el era una figura ilustrando lo que Jesús está haciendo en el santuario celestial, lo que los sacerdotes hacían era un ejemplo (o sombra) de las cosas celestiales. No necesitamos más a ningún sacerdote en esta tierra para que interceda por nosotros, porque Jesús, nuestro Sumo Sacerdote y nosotros podemos “acercarnos confiadamente al trono de Gracia” para encontrar misericordia y ayuda en el tiempo de necesidad (Hebreos 4:16).

7. Desde que Cristo regresó al cielo, ¿qué es lo que ha estado haciendo? Hebreos 7:25
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Durante esos largos siglos Jesús ha estado impartiendo los beneficios de su abogacía a las necesidades de su pueblo.

3. Cristo nuestro Juez. (El segundo departamento o el Lugar Santísimo)

Hasta aquí hemos estado considerando el problema que afronta Dios al separar el pecado del pecador. Hemos aprendido que en los tiempos del Antiguo Testamento un pecador arrepentido podía tomar un cordero, y poniendo sus manos en confesión sobre la cabeza del animal, transferir su pecado al cordero. El velo era salpicado con la sangre (llevando el pecado). Se puede ver fácilmente que pronto una multitud de pecados se acumulaban en el Santuario. Una vez al año se mantenía un servicio especial para quitar esos pecados del Santuario para siempre (levítico 16). Este servicio nos ayuda a entender mejor como Dios hace la disposición final de los pecados de su pueblo.

1. ¿Con qué frecuencia entraba el sumo sacerdote al lugar Santo?. Hebreos 9:6, 7
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¿Y al lugar Santísimo?
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El sumo sacerdote no podía entrar al segundo departamento sin sangre. El camino en el Santuario está salpicado en sangre señalando el camino manchado de sangre al calvario.

Este servicio anual era conocido como el día de la expiación (Yom Kippur). Por hacerse en este día una expiación especial “por causa de las impurezas de los hijos de Israel” (Levítico 16:16), también se llamaba el día de la limpieza del santuario y día de juicio. “Era tan horrible el día de la expiación que se nos dice en un libro judío sobre rituales que los mismos ángeles corrían de aquí para ya en temor y temblor, diciendo: “¡he aquí el día del juicio ha llegado!” (Frederic W. Farrar, The early days of christianity,p.238).

En este día un cabrito era sacrificado y su sangre llevada al lugar santísimo y se salpicaba sobre el trono de gracia para satisfacer los requerimientos de la ley quebrantada. Con este acto el sumo sacerdote recogía simbólicamente todos los pecados perdonados en aquel año, tomándolos consigo mientras salía del santuario. Entonces ponía sus manos sobre otro cabrito y le transfería esos pecados. Este cabrito era llevado dentro del desierto para morir. De este modo se quitaban todos los pecados del santuario una vez al año, quedando de esta forma limpio. E Israel también permanecía delante de Dios como un pueblo limpio. Este era, de hecho, el día más solemne, porque cualquiera que tuviese pecados no confesados sería cortado de Israel (muerto).

2. ¿Necesita también purificación el Santuario celestial? Hebreos 9:23
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Unos cuantos textos nos mostrarán ahora como esto que vamos a ver ahora también permanece vigente para el pecador.

3. Si confesamos nuestro pecados, ¿Qué hará Dios? 1ªJuan 1:9
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4. Al confesar nuestro pecados ¿Qué estamos haciendo? 1ª Timoteo 5:24
“Los pecados de algunos hombres se hacen patentes (son confesados), antes que ellos _____________________”

5. ¿Qué es lo que hace Dios con los pecados perdonados? Isaías 44:22 _________________________________________________________________

El único lugar en el que los pecados no pueden ser vistos en el juicio es bajo la sangre de Jesús.

6. ¿Cuándo limpia Dios nuestros pecados? Hechos 3:19_________________________________________________________________
¿Qué sigue al “tiempo de refrigerio”? (Vers. 20)
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7. ¿Qué evento precede inmediatamente a la venida de Cristo?
Daniel 7:26 “Se sentará el _______________________”.

Apocalipsis 22:11, 12 “_______________________________________”.

Cuando esta declaración solemne sea pronunciada, la obra de juicio habrá sido culminada y Jesús podrá venir prontamente, trayendo las recompensas con Él (Vers. 12).

8. ¿Cómo indica Pablo que Dios tiene un tiempo específico para el juicio? Hechos 17:31 _________________________________________________________________

Este juicio aún estaba en le futuro en los tiempos de Pablo, pues era un juicio “venidero” (Hechos 24:25). “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo” (Gálatas 4:4). Al final de los 483 años de Daniel 9, Jesús fue bautizado y ungido con el Espíritu Santo, tal y como estaba predicho. También fue crucificado al tiempo del reloj profético, cuando su “hora ha llegado” (Juan 13:1).

9. Al tiempo que el mensaje de Apocalipsis 14:6,7 va avanzando, ¿qué se constata acerca del juicio?“La hora de su juicio __________________________________”.

“Aquí no se anuncia que el juicio vendrá, sino que ha venido. Evidentemente el juicio estará en sesión plena cuando los hombres oigan este mensaje. Esto sólo puede significar que el juicio de Dios (la parte “decisiva” o investigadora del juicio de Dios) se estará llevando a cabo en el período de tiempo en el que se cierra la historia de este planeta. Aquellos que predican el Evangelio eterno serán capaces de saber cuándo comenzó el juicio. ¿Cómo podrían afirmar en absoluto de forma inteligente que la hora del juicio ha comenzado si no supiesen cuándo comenzó?” (George E. Vandeman, Planeta en Rebelión, Págs. 301,302).

10. ¿Cuándo tenía que tener lugar la purificación del santuario según Daniel 8:14?_________________________________________________________________

En la última lección vimos que la profecía de los 2300 días comenzó en el 457 a.C. y acababa en 1844 d.C. (Día por año, o 2300 años). La profecía de Daniel no se pudo aplicar al santuario judío porque: 1) el sistema de sacrificios terminó en la cruz. Y 2) no ha existido ningún santuario judío desde el año 70 d.C. cuando los hombres de Tito arrasaron Jerusalén.

También hemos visto cómo cada servicio del santuario tenía su paralelo en la obra de expiación de Jesús por nosotros. Su sacrificio tuvo lugar aquí en la tierra, y fue prefigurado en los sacrificios diarios ofrecidos en el atrio exterior del templo. La sangre que el sacerdote llevaba al lugar santo para esparcirla sobre los cuernos del altar del incienso y delante del velo, ilustraba cómo Cristo, como nuestro Sumo Sacerdote, mediaba en nuestro favor con su sangre vertida por nosotros.

Sólo quedaba el servicio del lugar Santísimo (la purificación anual del santuario o día del juicio). En él, Dios revela cuándo está previsto que comience el juicio.

Pregunta para meditar:
En 1ª Corintios 5:7, Pablo llama a Cristo nuestro “Cordero pascual”. ¿En qué sentido es Jesús el Cordero de Pascua? ______________________________________________________________________

Cuando vemos cómo tuvo lugar la muerte de Cristo a la novena hora (a las 3 de la tarde), estaba sincronizado perfectamente con el sacrificio del cordero pascual de la tarde en el atrio del santuario, esto aumenta nuestra apreciación de la precisión del horario de Dios. Antes de dejar a sus seguidores, Cristo les prometió un derramamiento especial del Espíritu Santo para darles poder y testificar. Esto tuvo lugar en el Pentecostés, y Pedro infiere firmemente que esto coincide con el comienzo de la obra de intercesión de Cristo en el Santuario celestial como nuestro Sumo Sacerdote y Mediador (Hechos 2:32,33).

Los judíos celebraban tres fiestas anuales, la Pascua, y el día de la expiación o juicio, cada uno de ellos tipificando una fase del ministerio de salvación de Cristo. El día de expiación siempre tomaba lugar en el décimo día del séptimo mes, el cual, en 1844, cayó el 22 de octubre. ¿Sería Cristo menos preciso en esta otra etapa de su último ministerio por nosotros de lo que fue en las dos primeras? Pablo dijo que Dios ha señalado un día en el que juzgará al mundo, y a Daniel le fue mostrado en profecía simbólica cuándo llegaría este día.

4. El Juicio

1. ¿Quién tiene que comparecer en el juicio? 2 Corintios 5:10
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2. ¿Con qué ley se nos juzga? Santiago 2:10-12
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3. ¿Sobre qué base se evaluará nuestro caso en el juicio? Apocalipsis 20:12
“De acuerdo a _________________________________________”

Mateo 12:36, 37
“Por tus ________________________________________________”

Eclesiastés 12:14
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1 Corintios 4:5
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¡Sin encubrimientos! ¡Sin evasiones! ¡No hay olvidos! ¡No hay documentos perdidos! ¡No hay falsos testigos! En este mundo los hombres son a menudo juzgados erróneamente, pero en el juzgado de Dios todos los hechos están grabados.

4. ¿Qué registros se usan como evidencias?
Apocalipsis 20:11, 12
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Malaquías 3:16
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5. ¿Qué se le promete al vencedor? Apocalipsis 3:5
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6. ¿Quién es el abogado? 1 Juan 2:1
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7. ¿Quién es el juez? Juan 5:22, 27 _________________________________________________________________

Cuando Jesús estaba delante de Pilato aquella oscura mañana de viernes, pocos comprendieron el significado de su prueba. Pilato pensó que tenía el destino de Cristo en sus manos (Juan 19:19). Los gobernantes y sacerdotes pensaron que al fin tenían a Jesús en su poder (Mateo 26:66; 27:1). La muchedumbre pensó que estaban decidiendo su suerte (Marcos 15:9-15). Un día la escena será invertida. Pilato, los gobernantes y los sacerdotes, la multitud, y todos nosotros (cada hombre, mujer y niño) estará en pie delante del tribunal divino afrontando su prueba. Y la pregunta que decida nuestro destino eterno será “¿Qué hemos hecho con el hombre llamado Jesús?” En esa investigación, Jesús servirá por vez imprecedente como abogado y juez.

Si hemos aceptado a Cristo como nuestro Señor y Salvador, Él ha prometido confesar delante de Dios y de los santos ángeles, que somos sus leales y devotos seguidores, miembros de su familia. Él no se avergüenza de reconocer que somos suyos y Él es nuestro, de que nos ha comprado con su propia sangre, y que por lo tanto le pertenecemos.

8. ¿Por qué no tiene que temer al juicio la persona que ha aceptado a Cristo? Efesios 1:6 _________________________________________________________________

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1). Si no fuese por Jesús, al igual que Félix (Hechos 24:25) sólo podríamos temblar al mero pensamiento de aparecer delante del gran tribunal de Dios y ser juzgados por su ley, porque sólo nosotros sabemos bien cuántas veces la hemos quebrantado. Pero cuando acepto a Jesús y le permito dirigir mi vida, Él aparece en mi lugar en el juicio. Él es mi substituto. Su muerte toma el lugar de mi pena de muerte. Su justicia ocupa el lugar de mis trapos sucios. Jesús mismo pasa a ser mi Justicia, mi santificación, mi redención (1 Corintios 1:30).

No necesito más estar ansioso sobre qué es lo que Dios piensa de mí, sino de lo que Él piensa de Jesucristo, mi substituto. Desde que Cristo ya ha sido aceptado, yo también he sido aceptado, y la palabra que sigue es: “Quitadle esas vestiduras viles … He quitado de ti tu pecado, y te haré cambiar tus ropas (ropas de salvación, la vestidura de justicia)” (Zacarías 3:4; Isaías 61:10). No es extraño que no tengamos que temer el juicio. ¿Puede alguien pedir más?

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Si tiene alguna consulta, contacte a Pr. Pedro Torres.
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