EL VINO EN LA BIBLIA


(Sermón en formato de Estudio Bíblico)

INTRODUCCIÓN:

La información es imprescindible en este mundo. Si hablamos del mundo espiritual, la información es igual o más importante todavía. Hay un tipo de información que los especialistas llaman desinformación. ¿En qué consiste? En informar mal sobre algo.

Aportar datos parciales o incompletos, contar una “verdad a medias” es peor que no informar. Se tiene una imagen errónea de la verdad, y con frecuencia eso es peor que no saber nada. Eso es una estrategia que usan mucho los políticos hoy día.

Sabemos que estamos en medio de una guerra entre el bien y el mal. Y las peores armas que Satanás usa son la polémica y la desinformación. A través de ellas introduce el error, mezclado con verdad para intentar hundir la Iglesia de Dios, los portavoces del último mensaje a este mundo. Por ello, a veces es necesario revisar cuestiones que parecen darse por entendidas. Hoy vamos a hacer eso con el vino en la Biblia. ¿Bebió Jesús vino con alcohol en algún momento? Intentaremos responder a esto en el contexto de la Santa Cena, de las Bodas de Caná, y si tenemos tiempo, aclarar algún texto más de Pablo en el Nuevo Testamento.

EL VINO EN LA SANTA CENA.

En Lucas 22:15 – 20 vemos confirmado que estaban celebrando la Pascua. Jesús dijo:

“He tenido muchísimos deseos de comer esta Pascua con vosotros antes de padecer. pues os digo que no volveré a comerla hasta que tenga su pleno cumplimiento en el reino de Dios. Luego tomó la copa, dio gracias y dijo: —Tomad esto y repartidlo entre vosotros. Os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios. También tomó pan y, después de dar gracias, lo partió, se lo dio a ellos y dijo: —Este pan es mi cuerpo, entregado por vosotros; haced esto en memoria de mí. De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo: —Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros.”

Jesús estaba observando la Pascua, tal cual él mismo ordenó que se celebrase 1.500 años antes de ese momento, en el Éxodo. Vayamos a leer las instrucciones que Dios dio al pueblo en aquella ocasión. El capítulo 12 de Éxodo está dedicado íntegro a la preparación de la Pascua, y cómo la deberían observar de ahí en adelante. Leamos del versículo 5 en adelante:

“El animal será sin defecto, macho de un año, lo tomaréis de las ovejas o de las cabras… (v. 7) y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer (8) Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura, con hierbas amargas lo comerán… (v. 14) Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones, por estatuto perpetuo lo celebraréis. (v. 15) Siete días comeréis panes sin levadura; y el primer día haréis que no haya levadura (fermento) en vuestras casas; porque cualquiera que comiere fermentado (leudo) desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel… (v. 19) Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado (fermentado), así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel (20) ninguna cosa fermentada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis pan sin levadura”.

Sabemos que las leyes mosaicas fueron clavadas en la cruz (el decálogo no es una ley mosaica, sino eterna). Pero este argumento tampoco es válido para decir que Jesús bebió vino con alcohol en la santa cena, porque aún no había sido sacrificado, por lo que la observancia de la Pascua estaba en pleno rigor , según el mandato dado por Él mismo a Moisés. Por lo que en las casas no podía haber nada fermentado.

Es IMPOSIBLE que Jesús celebrase la Santa Cena con ingredientes fermentados, por lo que el vino que usó, tuvo que ser, según la Torá, mosto o vino sin fermentar. Lo fermentado simboliza “pecado” en 1 Corintios 5:8:

“Así que celebremos nuestra Pascua no con la vieja levadura, que es la malicia y la perversidad, sino con pan sin levadura, que es la sinceridad y la verdad.”

Jesús mismo dijo en Lucas 22:18 que no volvería a beber “del fruto de la vid”, algo natural, sin adulterar. Además, 1 Pedro 1:19 nos afirma que la sangre de Cristo es preciosa, como un cordero sin mancha ni contaminación (¿puede algo fermentado, echado a perder, como un cordero en descomposición, representar pureza?).

TERMINOLOGÍA.

Una cantidad alarmante de los que se consideran cristianos creen que el término vino en la Biblia es siempre y sin excepción vino alcohólico y embriagante. Algunos hasta sirven vino alcohólico en sus iglesias, y se atreven a llamar este evento la "santa" cena. Esta confusión se debe, sin duda, a la definición dada al término vino en los diccionarios actuales. El diccionario moderno afirma que el vino es una bebida alcohólica formado del zumo de uvas fermentado.

La clave para llegar a comprender este asunto es entender que la palabra vino en la Biblia es genérica, o sea, tiene diferentes significados, dependiendo del contexto en que se usa. Una escapada al hebreo o griego original nos trae cara a cara con la misma realidad. La palabra vino en griego aparece como oinos, siendo una palabra genérica.

En el hebreo tiene 8 términos distintos para el griego oinos como yayin, tyrosh, shekar, chemer, shemer, sove, yeqev y asis. Todos estos términos en las lenguas originales pueden significar el “fruto de la vid”, o sea, zumo de uvas no fermentado o mosto, o puede significar vino fermentado o alcohólico. Es un uso como el que nosotros le damos a la palabra “agua”. El agua puede ser potable o no potable, pero todo es “agua”. De igual modo, el vino en la Biblia, puede ser sin fermentar o fermentado, sin alcohol o con alcohol. En algunas versiones se ha añadido la palabra “nuevo” al lado de vino cuando el traductor ha entendido que era “mosto”. Pero el original sigue siendo un término genérico.

Un ejemplo de palabra genérica: Génesis 1:27 “Dios creó al hombre, varón y hembra los creó”. En otros lugares se refiere a una persona de sexo varón.

En cada versículo donde se menciona sidra en la Reina-Valera 1960, aparece junto con la palabra vino. En esos casos la palabra vino puede ser alcohólica o no alcohólica, dependiendo en el contexto, pero el mismo contexto parece indicar que la palabra sidra es siempre y sin excepción una bebida alcohólica. En varios lenguajes, la palabra sidra fue traducida bebida fuerte. ¿Cómo podremos distinguir esto?

EL VINO BUENO o “NUEVO”.

Veamos unos versículos en la Biblia que afirman claramente que no toda mención de vino es necesariamente un vino malo y embriagante:

"El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite" Joel 1:10.

Es imposible que el mosto de este versículo represente una bebida intoxicante. La palabra mosto viene de la palabra hebrea tiyrosh, que es traducido vino con frecuencia, como en Hageo 1:11

“Yo hice venir una sequía sobre los campos y las montañas, sobre el trigo y el vino nuevo, sobre el aceite fresco y el fruto de la tierra, sobre los animales y los hombres, y sobre toda la obra de sus manos”.

Otro texto:

"Así ha dicho Jehová: como si alguno hallase mosto (vino) en un racimo, y dijese: No lo desperdicies, porque bendición hay en él; así haré yo por mis siervos, que no lo destruiré todo" Isaías 65:8.

¿Vino capaz de emborrachar en un racimo? ¡Imposible! El mosto de este versículo se traduce vino en otros lugares, como acabamos de ver en el comentario anterior.

Otro texto:

"Yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite" Deuteronomio 11:14.

No es posible recoger vino intoxicante. Como hemos mencionado anteriormente, el vino embriagante no es un producto natural, y aquí se habla de “aceite”, el zumo de la aceituna, y de “vino”, el zumo de la uva.

En Deuteronomio 32:14 se da una definición por excelencia del vino nuevo o bueno:

“De la sangre de la uva bebiste vino”.

En otras versiones se lee “Bebió la sangre espumosa de la uva” (NVI). El vino bueno se define como “la sangre de la uva”. Lo que sangra la uva. De hecho, tal y como lo vierte la NVI da la idea de la espuma que queda en la superficie del mosto recién exprimido y colado. Este vino no contiene alcohol.

Un último texto:

"Y será cortada la alegría y el regocijo de los campos fértiles, de la tierra de Moab; y de los lagares haré que falte el vino; no pisarán con canción; la canción no será canción" Jeremías 48:33.

El lagar es el lugar donde se pisa la uva para extraer el zumo de ella. ¿Sale vino fermentado cuando se pisa la uva, o se la exprime? No. Pues es a ese tipo de vino el que se refiere el texto de Jeremías, (expresado en forma de carencia o maldición). No es posible que en esta ocasión se hable de vino fermentado. Otros textos parecidos son Isaías 16:10; Oseas 2:22.

A más de uno le gustaría que la uva diese directamente vino fermentado, pero eso es imposible, va en contra de las leyes naturales que Dios mismo estableció. Otros textos donde se hace referencia al vino “nuevo” o bueno son: Isaías 27:2; Jeremías 40:12; Amós 9:14.

Todos recordamos lo particular que era Dios a la hora de establecer el culto en su Santuario. El incienso era una mezcla especial que nadie podía hacer. Por ofrecer fuego extraño, los hijos de Aarón fueron fulminados por Dios. El vino formaba parte de las ofrendas establecidas para el servicio del santuario. Siendo que la palabra vino se refiere tanto a con alcohol como a sin alcohol, este último es el vino que podía presentarse como ofrenda a Dios, según Números 28:14.

Génesis 27:28 traduce “mosto”, cuando el original hebreo es tyrosh, “vino”.

En Isaías 55:1 Dios nos invita a comprar de él vino y leche. Entendemos que ambos son sin fermentar, ¿no?

En todos estos pasajes no hay advertencia alguna contra el consumo del vino. Mientras que en otros sí la hay.

EL VINO “MALO”.

En los versículos cuyo contexto nos advierte de algo malo o nocivo, es cuando tenemos que entender que ese vino está estropeado, pervertido, corrompido, fermentado. Vamos a ver varios ejemplos:

Dios habla acerca de las naciones enemigas de Israel en Deuteronomio 32:33 y dice:

“Veneno de víboras es su vino, y ponzoña mortal de serpientes”.

La fermentación siempre ha sido un símbolo de corrupción, y en la ciencia y en la naturaleza es en sí misma pudrición, descomposición, deterioro y putrefacción. El alcohol nunca se encuentra en ningún producto de la naturaleza, nunca fue creado por Dios, y es esencialmente un producto artificial preparado por el hombre a través del proceso destructivo de la fermentación.

El vino fermentado es símbolo de castigo y de maldición. En Salmo 75:8 leemos:

"Porque la copa está en la mano de Jehová, y el vino está fermentado, Lleno de mistura; y él derrama del mismo; Hasta el fondo lo apurarán, y lo beberán todos los impíos de la tierra".

En este versículo se menciona un vino que se describe como fermentado. ¿Por qué? Para distinguirlo del vino no fermentado (si sólo definiese un único tipo, no haría falta la descripción). Naturalmente, como es fermentado, es asociado con la maldad, "lo beberán los impíos de la tierra".

Aquí está el contraste entre la “sangre de la uva” que representa la “sangre de Cristo”, pura, y el vino fermentado que representa al pecado y la maldición.

Versículos de advertencia contra este tipo de vino: Isaías 5:11; Isaías 5:14; Isaías 5:22; Isaías 28:7-8; Oseas 4:11; Joel 3:3; Habacuc 2:5; Proverbios 23:20; Proverbios 31:4-7; Efesios 5:18; Proverbios 23:29-35.

En éste último texto de Proverbios 23 se nos indica que es pecado “mirar al vino intencionadamente”. Pero aún hay más, la Biblia indica incluso que es pecado vender vino (o bebidas alcohólicas en general). Veamos Habacuc 2:15:

"¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez! Te has llenado de deshonra más que de honra, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria".

LAS BODAS DE CANÁ:

10 razones por qué Cristo no convirtió agua en vino alcohólico:

1. Por causa de su naturaleza santa.
"Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos" Hebreos 7:26.

2. Él no pudiera haber contradicho las Escrituras.
- "¡Ay del que da de beber a su prójimo!.." Habacuc 2:15.
- Mateo 5:17 Jesús dijo que no había venido a abrogar la ley o los profetas. Cristo no vino para violar las Escrituras, sino para cumplirlas.

3. La Biblia prohíbe el consumo de vino alcohólico por sacerdotes.
"No beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio" Levítico 10:9-11.

Y Cristo es nuestro Sumo Sacerdote: "Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo" Hebreos 2:17.

4. La Biblia también prohíbe el consumo de vino alcohólico por reyes y príncipes: "No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la sidra” Proverbios 31:4.

Cristo es el Príncipe de Paz (Isaías 9:6) y Rey de Reyes (Apoc. 19:16). En Mateo 27:11, se declaró el rey de los judíos.

5. Cristo no vino para engañar ni burlarse de la gente. Proverbios 20:1 nos dice que el vino hace estas cosas, y aún mucho más en Proverbios 23:29-35.

6. Él no vino para enviar gente a la tumba. Isaías 5:11-14 nos dice que por causa del consumo de vino alcohólico la tumba tuvo que ensancharse. En Juan 3:17 "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él".

7. Cristo no vino para poner tropiezo a ninguno. Romanos 14:21 nos indica que el que toma vino hace eso exactamente. "Bueno no es comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite".

8. El milagro de convertir agua en vino no requiere que sea vino alcohólico. Veamos Juan 2:10.

Es dicho que en tiempos bíblicos, la costumbre era servir el mejor vino alcohólico primero, guardando lo peor para último, cuando la habilidad de saborear se había debilitado por causa de la embriaguez. ¡Pero el versículo 10 nos indica que esto no fue el caso en esta instancia! Estas personas definitivamente podían reconocer que el vino que Jesús había creado era mejor de lo que se sirvió al principio. Esto no hubiera sido posible si ya estaban intoxicados. A la verdad, ni el vino que se sirvió primero, ni el que Cristo creó, era alcohólico.

9. El Señor no hubiera recibido la gloria al causar que personas ebrias se emborrachen aún más.

El versículo 11 se convierte en un versículo clave cuando notamos que dice que por este acto, Jesús "manifestó su gloria". El versículo [Jn 2]:10 nos indica que "habían bebido mucho". Si hubiera sido vino alcohólico, ya estarían borrachos. Si Cristo hubiera convertido agua en vino alcohólico, entonces se hubieran emborrachado aún más. Tal acto no hubiera permitido que se manifestase su gloria.

10. Permitiendo que la gente se emborrache aun más no hubiera causado que sus discípulos creyeran aun más en él. Vea el versículo 11 “Así reveló si gloria y los discípulos creyeron en él”.

POR CAUSA DE TU ESTÓMAGO…

- 1 Timoteo 5:23 es citado con frecuencia por los que defienden el consumo de bebidas alcohólicas. Dice:

"Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades."

Timoteo sufre de enfermedades y problemas estomacales.

- El primer elemento de su consejo a Timoteo es que deje de tomar agua, en aquella época no había agua corriente clorada. Este consejo sin dudas es por causa de que el agua en tiempos bíblicos estaba mayormente contaminada, pues no tenían formas modernizadas de purificar el agua. El agua contaminada no iba a aliviar sus enfermedades, y aún podría haber sido la causa de sus enfermedades o problemas estomacales.

- El segundo elemento de su consejo es que tome un poco de vino por causa de sus frecuentes enfermedades, y en especial para el bien de su estómago. Cualquier medico honesto le va a decir que el vino con alcohol no cura enfermedades y que no es bueno para el estómago (irrita la mucosa gástrica). Aproximadamente el 78% de la uva consiste de agua, la cual es provista por Dios en la naturaleza y se encuentra libre de contaminación. Al tomar el puro zumo de la vid, Timoteo podía tomar algo natural y saludable, y a la vez evitar la obligación de tomar agua que podría estar contaminada, además de ser un protector estomacal.

- Algunos comentaristas creen que Pablo aquí estaba refiriéndose al uso moderado de vino fermentado con un propósito médico. El mosto tiene las mismas propiedades terapéuticas y más vitaminas que el vino, sin los inconvenientes del alcohol.

OTRO TEXTO "COMPLICADO": 1 Corintios 11:20-22.

Algunos tratan de justificar el uso de vino alcohólico en la Cena del Señor al referirse a la frase "y otro se embriaga" en 1 Corintios 11:20-22:

"Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo".

El uso de la palabra “embriaga” o “emborracha” en contraposición con “tiene hambre”, tiene el significado de “saciedad”. Pablo no habla de vino, habla de cenar de forma desigual, mientras que unos se quedan con hambre, otros se “hartan”, “sacian”, “embotan”, “emborrachan”.

Pablo usa el sentido de quedar lleno de algo, así se dice también en español de forma figurada: “Estoy borracho de tanto ver televisión”. Cuando algo está saturado, lleno, también se dice “borracho”. Ese sentido figurado de “emborrachar” por “saciar”, también se usa en los siguientes pasajes bíblicos: Deuteronomio 32:42; Jeremías 46:10; Ezequiel 39:19.

Y en el peor de los casos, si se tratase efectivamente de una borrachera por embriaguez, Pablo dice en el versículo 20: “Esto no es comer la cena del Señor”. Y en el 22: “En esto no os alabo”.

CONCLUSIÓN.

Jesús en la cruz dijo: “Tengo sed” (Jn. 19:28). Le ofrecieron vinagre (Jn. 19:29), pero él no lo tomó (Mr. 15:23).

Como cristianos, recordemos que Pablo nos dice en 1 Corintios 6:19 que “somos templos del Espíritu Santo”. Y en 1 Corintios 3:16 – 17 leemos: “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios”.

La advertencia es seria, y ahora no vamos a enumerar los perjuicios del alcohol con detalle, pero empezando por cirrosis, hepatitis, cáncer de diversos tipos, muerte en las carreteras… ¿Puede Dios aprobar algo así?

Ahora tenemos una panorámica más completa acerca del tema del vino en la Biblia. Como dije al principio, la desinformación es hacer creer que se conoce un tema, pero no teniendo en cuenta toda la información. Con lo cual, uno puede creer que conoce la “verdad”, pero en realidad está desinformado.

Como dice Juan 8:32 “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Libres de enfermedad, de adicciones, y llenos de salud.


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