1.2 Información científica en la Biblia

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Por: Carlos F. Steger

¿Qué relación tiene la Biblia con la naturaleza o con la ciencia que estudia la naturaleza? Dice en el libro La Educación p. 124, "El libro de la naturaleza y la palabra escrita, se alumbran mutuamente." Las afirmaciones científicas de la Biblia son confiables.

Algunos ejemplos de ciencia:

Tamarisco.
Abraham plantó un tamarisco en Bersabé. El Dr. José Weitz, botánico israelí, dice: "Siguiendo su ejemplo hemos plantado... dos millones de retoños. Abraham hizo lo único acertado, pues. es uno de los pocos árboles que... prosperan en aquellos parajes del Mediodía donde la precipitación anual alcanza sólo un valor inferior a los 150 mm." [1] (Génesis 21:33).

La sangre.
En Génesis 9:4 y Levítico 17:11, 14 se afirma que la vida del animal depende de su sangre. Pero recién en 1615 descubrió Guillermo Harvey las funciones de la sangre, descubrimiento que divulgó desde 1619 en sus conferencias, y que publicó en 1628. [2]

Un linaje.
Durante milenios imperaba la opinión que los seres humanos no eran todos iguales, que, según su origen, su nacionalidad, su condición socio-cultural, su color o su raza (como la gente de color, por ejemplo) se los podía clasificar en diferentes categorías, algunas superiores (de "sangre azul", como la nobleza) a otras (los siervos y los esclavos). Sin embargo, según Hechos 17:26, en el primer siglo de nuestra era, Pablo afirmó que el "linaje humano" tenía un origen común ("de una sangre"), lo que posibilita las transfusiones de sangre que han salvado tantas vidas. Los conocidos grupos sanguíneos son totalmente independientes de los factores mencionados. [3]

Número de estrellas.
Cuando Dios le anunció a Abraham en Génesis 15:5 y 22:17 que su descendencia sería tan incontable como las estrellas, creían los sabios de aquel tiempo que su número era muy limitado. Dios repitió la misma promesa en relación con la descendencia de David en Jeremías 33:22. Aún en nuestro siglo los astrónomos reconocieron que el número de estrellas "visibles a ojo desnudo en todo el cielo" alcanzaba solamente a 6.000. [4]

Sin embargo, hablando del universo conocido afirma Stephen Hawking que "nuestra galaxia es sólo una de entre los varios cientos de miles de millones de galaxias... y que cada una de ellas contiene cientos de miles de millones de estrellas." [5]

Medidas exactas.
Recién en nuestro siglo, especialmente desde que el hombre logró lanzar sondas espaciales y satélites artificiales con instrumentos científicos fuera de la atmósfera terrestre absorbedora de rayos, [6] cobran su verdadero significado las aparentemente simples palabras de Job 38:5 con la pregunta, "¿Quién ordenó sus medidas?", refiriéndose a la Tierra.

La ubicación de la Tierra en el sistema solar, su tamaño y composición que determinan la fuerza de gravedad, su temperatura, su compleja atmósfera (troposfera, estratosfera, ionosfera, mesosfera, y exosfera [7]) o "envoltura gaseosa" que cumple múltiples funciones, su velocidad de rotación, la presencia del agua con sus excepcionales características, la relación entre las superficies de agua y de tierra, las leyes físicas que rigen en ella, la relación distancia y tamaño de la luna, todos son factores sumamente críticos para la existencia de la vida en la tierra. [8]

Isaías 45:18 dice que Dios creó la tierra para que fuera habitada. "Las leyes de la ciencia, tal como las conocemos actualmente, contienen muchas cantidades fundamentales... El hecho notable es que los valores de esas cantidades parecen haber sido ajustados sutilmente para hacer posible el desarrollo de la vida" [9]

Esfericidad.
Aunque hubo escritores antiguos, como Lactancio, que negaban la esfericidad de la tierra [10], la Biblia ya la afirmaba en Proverbios 8:27 e Isaías 40:22. Según algunos autores supuso Colón la esfericidad de la tierra basándose en esos pasajes, aunque aparentemente no fue así. [11] Dice Rodó: "Por este libro infundió en Colón el presentimiento del hallazgo inaudito." [12]

Mason afirma que lo que lo decidió a Colón a intentar la aventura de viajar hacia el occidente para llegar a la India fue la distancia que había establecido erróneamente Claudio Tolomeo al calcular la circunferencia de la Tierra. [13]

El griego Posidonio de Apamea en el primer siglo a.C. ya había cometido el mismo error al hacer ese cálculo, pese a que un siglo antes Eratóstenes de Cirene había calculado correctamente la circunferencia de la tierra.[14]

Colón no solamente siguió a Tolomeo, sino a Toscanelli y especialmente al cardenal d'Ailly en sus cálculos. [15] Lo más notable es que los cálculos de Colón se apoyaban ciegamente en el libro apócrifo de 4to. de Esdras 6:42 y 47. [16]

Heliocéntrico.
Pese a las creencias de la antigüedad, que afirmaban que la tierra estaba fija e inmóvil, sostenida por elefantes, por tortugas o por el gigante Atlas, [17] decía en Job 26:7; 38:6 que la tierra está suspendida en el vacío.

Copérnico llegó a esa conclusión en su escrito terminado en 1530, [18] aunque el libro recién fue publicado en 1543, [19] exponiendo el "nuevo sistema del mundo", el heliocéntrico, [20] hipótesis que ya había sido enunciada por Aristarco de Samos en el tercer siglo a.C., pero que los griegos contemporáneos suyos no aceptaron. [21]

Es interesante notar que Copérnico habla de "charlatanes" que juzgarían su obra "basados en algún pasaje de las Escrituras, deformado especialmente para sus propósitos." [22]

Peso del Aire.
Que el aire tiene peso, como dice en Job 28:25, recién fue descubierto por el discípulo de Galileo, Evangelista Torricelli en 1643, al medir la presión atmosférica. [23]

El Rayo.
Lo que los físicos descubrieron en los últimos siglos ya lo afirmaba Job 28:26; 38:25, que las descargas eléctricas, como el rayo, siguen un camino. [24] La aplicación más conocida de este descubrimiento es la del pararrayos inventado por Benjamín Franklin en 1752. [25]

El Agua.
En Eclesiastés 1:7; Amós 5:8; Job 26:8; 36:27,28; 38:28,37, se habla del circuito meteorológico o ciclo del agua. "Lógicamente debería verse aquí -y así se lo ve en el siglo XX- el interesante indicio de que los hebreos eran buenos y reflexivos observadores que supieron plantear el interesante problema del ciclo del agua." [26]

Las Nubes.
En Job 37:16 pregunta: "¿Has conocido tú las diferencias de las nubes,...?", sugiriendo lo que la meteorología reconoce actualmente, al clasificar las nubes por su forma y su aspecto, [27] factores que se toman en consideración para prever ciertos cambios climáticos. A esto podemos agregar Mateo 16:2,3; Lucas 12:54-56, pasajes en los que Jesús hace referencia al conocimiento empírico de sus contemporáneos, basado en la observación y la experiencia, para predecir el tiempo. Ya en la época en que se escribió Eclesiastés 11:4 se reconocía que pese a toda la experiencia en relación al clima, éste no era del todo confiable, como aún sucede con los pronósticos meteorológicos. [28]

Transporte Acuoso.
En Job 26:8 se usa una expresión muy gráfica al decir que Dios "ata las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas."

Tal vez alguien vería aquí una alusión a la creencia de la antigüedad que las nubes eran odres, recipientes que eran rotos por los dioses para que caiga la lluvia. Job 36:27 desvirtúa esa interpretación al declarar que Dios transforma "el vapor en lluvia". [29] Si leemos con atención, descubrimos que el énfasis del primer pasaje se refiere al hecho que semejante cantidad de agua como la que contienen las nubes, puede permanecer en suspensión por mucho tiempo y recorrer grandes distancias antes de caer.

El Firmamento.
En Job 37:18 se habla de los "cielos" [30] "envoltura gaseosa" del planeta, "extendidos firmes como un espejo", lo que nos recuerda la palabra "firmamento". Según la ciencia contemporánea los distintos "matices" de color azul del cielo se deben al espesor de las capas de aire [31] de esa "envoltura", porque el espacio extraterrestre es negro. [32]

Genética.
¿Será Salmo 139:16 una referencia al código genético, descubierto en nuestro siglo? Desde la década de 1920 los investigadores han estado trabajando febrilmente para descifrar ese código. [33]

Energía Liberada.
La descripción profética que hace 2 Pedro 3:10 y 12 pudo haber sido considerada fantasiosa hasta hace algunas décadas. Uniendo los dos pasajes podríamos leer: "Los cielos, encendiéndose, serán deshechos (y) pasarán con grande estruendo; y los elementos ardiendo serán deshechos, (y) siendo quemados, se fundirán; y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas." Actualmente, desde que en 1945 se lanzaron sendas bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, [34] cobra nueva vigencia esa descripción al mencionar las manifestaciones luminosas, sonoras y calóricas de la energía liberada. [35]

Viento.
El comportamiento del "viento" es mencionado en varios pasajes como intrigante. [36] Aunque los meteorólogos ya habían descubierto los "caminos" del viento, muchos aspectos del mismo aún eran incógnitas resueltas con suposiciones hasta la segunda guerra mundial. [37]

Granizo.
Job habla del origen y la formación del granizo como un enigma. [38] Aún en 1962 reconocía Battan "Todavía no tenemos respuestas satisfactorias.... No hace muchos años, a mayoría de las ideas sobre ese tema no pasaba de simples conjeturas." [39] Actualmente la ciencia nos puede dar una explicación al respecto. [40]

Relacionado con el granizo está el descubrimiento que muchas nubes altas están formadas por partículas de hielo y uno de los fenómenos que lo revela son los "halos" que pueden adoptar diferentes aspectos. [41]

Precipitación.
En Job 28:26 se menciona la "ley de la lluvia" (la Biblia de Jerusalén dice que Dios puso "leyes a la lluvia"). Recién en 1880 demostró Aitken que el vapor de agua de las nubes se condensa sobre "núcleos" llamados por eso "núcleos de condensación", para que se formen las gotas que caen a tierra como lluvia. [42] Además de esta condición esencial hay otras que se deben cumplir para que se produzca la precipitación, las que sigue investigando la meteorología. [43]

Como acotación a las leyes de la lluvia se puede mencionar el fenómeno óptico del "arco iris", relacionado con la misma. [44]

Nieve.
Otro desafío para los sabios de la antigüedad era la nieve. Así Job 38:22 habla del depósito de la nieve. Otros pasajes se refieren al mismo tema o a las características de la nieve. [45] "En los primeros años de la década del 30, el famoso meteorólogo noruego Tor Bergeron propuso una teoría sobre las precipitaciones (de lluvia o nieve), la cual se considera todavía válida en su mayor parte.". [46]

Mecánica Celeste.
En Job 38:33 Dios le pregunta "¿Conoces las leyes de los cielos?". [47] Seguramente se refiere a la composición del universo y las leyes que lo rigen. Al pasaje citado podemos agregar Job 9:9; 38:31 y 32; Salmo 148:3-6 donde se nombran algunas constelaciones conocidas desde la antigüedad.

A medida que la cosmografía ampliaba la descripción del universo, la cosmología iba ajustando la interpretación de los grandes principios que lo rigen. Podemos dividir la historia de la cosmología en tres partes. La anterior a Newton, de Newton a Einstein, y la posterior a éste. Antiguamente la cosmología se guiaba por ciertos principios intuitivos, los que fueron abandonados ante las ideas de Galileo [48] y las leyes de Kepler [49] hasta que Newton, "fundador de la Mecánica Celeste", descubriera la célebre ley de la "Gravitación Universal" que lleva su nombre, expuesta en su libro "Principia" publicado en 1686. [50]

Desde ese momento fue posible explicar intrigantes fenómenos astronómicos, [51] así como predecirlos. Finalmente, desde Einstein, quien introdujo el concepto de "la cuarta dimensión, el tiempo", con su teoría de la relatividad, [52] la cosmología entró en su fase actual. ¿Qué en cuanto a las leyes que rigen en el cosmos? A medida que el hombre incursionó en el universo con sus recursos científicos y técnicos, reconoció que éste responde a leyes cada vez más complejas.

El científico S. Hawking, una de las mentalidades mas notables, dice: "La ciencia parece haber descubierto un conjunto de leyes que... nos dicen cómo evolucionará el universo...Estas leyes pueden haber sido dictadas originalmente por Dios.... Toda la historia de la ciencia ha consistido en una comprensión gradual de que los hechos no ocurren de una forma arbitraria, sino que reflejan un cierto orden subyacente, el cual puede estar o no divinamente inspirado."

"Las leyes de la ciencia, tal como las conocemos actualmente, contienen muchas cantidades fundamentales... El hecho notable es que los valores de esas cantidades parecen haber sido ajustados sutilmente para hacer posible el desarrollo de la vida.". [53]

Otros temas serian:
- El comportamiento paradójico del agua, que al enfriarse debajo de cuatro grados centígrados, se dilata en vez de contraerse como los demás cuerpos físicos. ¿Cuál será el propósito de que esto ocurra? Job 37:10; 38:30.

- El desarrollo embrionario del hombre según Salmo 139:13-17; 71:6; Job 10:9-13.

- Las medidas profilácticas para la prevención de las enfermedades, en Levítico 11:32-43; 13:1-13.

- Seguramente aún hay afirmaciones bíblicas que son un desafío para la investigación científica. El hecho que continúa la investigación científica es la mejor evidencia que se reconoce de no tener respuestas a todos los interrogantes que la naturaleza le plantea a la ciencia.

Prof. Carlos F. Steger
Museólogo
Universidad Adventista del Plata (Entre Ríos, Argentina)
Ex Director Geoscience Research Institute

Extraído de la publicación Ciencia de los Orígenes Nº 64 (Enero-Abril 2003); pp. 3-6, 8
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[1] Keller, W. (1957), Y la Biblia tenía razón. 4a. ed. Barcelona, Editorial Omega, p. 419.

[2] Belmes, P. G. y L. G. de Belmes. (1956), Salvadores de la humanidad. Buenos Aires, Ed. Anaconda, pp. 26, 28.

[3] Guyton, A. C. (1995), Tratado de Fisiología Médica. 8va. ed. Madrid, Interamericana McGraw-Hill, p. 402.

[4] Loedel, E. y S. De Luca. (1949), Cosmografía. 3era. ed. Buenos Aires, Angel Estrada, p. 59.

[5] Hawking, S. W. (1988), Historia del Tiempo. Buenos Aires, Grijalbo S.A., p. 61.

[6] Además de la conocida astronomía óptica y de la radioastronomía, surgieron: la astronomía infrarroja, la ultravioleta, la de los rayos X y la de los rayos gama. Pailer, N. (1996), Neues aus der Planetenforschung. Unerwartete Ergebnisse durch Weltraumsonden. 3era. ed. Neuhausen-Stuttgart, Hänssler-Verlag, p. 3.

[7] Petterssen, S. (1962), Introducción a la Meteorología. 3era. ed. Madrid, Espasa-Calpe, p. 26. Medina, M. (1976), Iniciación a la Meteorología. Panorama actual de la Ciencia del Tiempo. 4ta. ed. Madrid, p. 245.

[8] Ritland, R. M. (1972), En busca de un sentido para la naturaleza. Ldor. S. Martín, Ed. C. A. P., pp. 65-82

[9] Hawking, p. 167. "Sería muy difícil explicar por qué el universo debería haber comenzado justamente de esa manera, excepto si lo consideramos como el acto de un Dios que pretendiese crear seres como nosotros." Id., p. 170.

[10] Copérnico, N. (1965), Las Revoluciones De Las Esferas Celestes. Libro 1ero. Introducción y notas de Alejandro Koyré. Buenos Aires. EUDEBA, p. 44.

[11] Aparentemente no eran esos pasajes los que inspiraron a Colón ya que en sus días la redondez de la tierra era "la doctrina generalmente aceptada por cristianos, moros y judíos". Que Colón apoyara la idea se puede deducir de las notas marginalesque hizo al respecto en su "libro favorito, 'Ymago Mundi' del Cardenal d'Ailly... canciller de la Universidad de París," quien afirmaba la esfericidad de la tierra. Madariaga, S. de. (1952), Vida del muy magnífico señor don Cristóbal Colón. 5ta. ed., México. Editorial Hermes, p. 143.

[12] Rodó, J. E. (1956), Obras completas. 2da. ed. Buenos Aires, Ed. Antonio Zamora, p. 338.

[13] Mason, pp. 61, 62.

[14] Idem, pp. 58, 59.

[15] Toscanelli creía que la distancia desde España a la India hacia el Este era menor de lo que realmente era. Colón compartía esa opinión y estimó esa distancia aún menor, basándose especialmente en el libro del cardenal d'Ailly. Por eso opina que "con buen viento se puede cruzar este mar en pocos días." Madariaga, p. 144.

[16] El argumento escrito de Colón a los Reyes dice "me ayuda el decir de Esdras en el libro IV, cap. 6to., que dice que las seis partes del mundo son de tierra enjuta, y la una de agua, el cual libro aprueban San Ambrosio en su Examenon y San Agustín".

[17] Dolmage, C. C. (1915 - 1918), El universo al día. Barcelona, Sociedad General de Publicaciones, p. 18.

[18] Copérnico, p. 14. "Introducción" de Alejandro Koyré.

[19] Idem, p. 18.

[20] Loedel, De Luca, p. 311. Copérnico "En 'De Revolutionibus Orbium Coelestium' expone un nuevo sistema del mundo". Ya en 1514 había propuesto ese sistema, según Hawking p. 20

[21] Boido, G. (1996), Noticias del planeta Tierra. Galileo Galilei y la revolución científica. Buenos Aires. "A.Z" Editora, p. 24. Mason, pp. 57-59. Moulton, F. R. y J. J. Schifferes. (1947), Autobiografía de la Ciencia. México, Fondo de Cultura Económica, p. 13.

[22] Copérnico, p. 94. La nota de A. Koyré aclara que "Los pasajes más a menudo esgrimidos contra el movimiento de la Tierra son los siguientes: Salmos, IX, 9; XII, 12; Eclesiastés, XXV, 25." De los tres textos, el único que hemos encontrado es el Salmo 9:9, que, en la versión de Torres Amat habla de la redondez de la tierra.

[23] Fernández, J. S. y E. E. Galloni. (1960), Física Elemental. Tomo I, 5ta. ed. Buenos Aires, Editorial Nigar, p. 245. Mason, p. 315. La presión atmosférica se mide con el barómetro. Ya en el siglo XVII demostró Galileo que los gases tienen peso. Maiztegui, A. P. y J. A. Sábato. (1958), Introducción a la Física. Tomo I. 7ma. ed. Buenos Aires, Editorial Kapelusz, p. 59. Medina, pp. 20 y 21.

[24] Fernández, J. S. y E. E. Galloni. (1958), Física Elemental. Tomo II, 5ta. ed. Buenos Aires, Editorial Nigar, pp. 441 y 442. Flechtner, H-J. (1958), Tú y el Tiempo. Visión de la moderna meteorología y de sus principios científicos. Barcelona, Editorial Labor, pp. 234 y 235 explica cómo se produce el "camino" para el rayo.

[25] García Font, J. (1968), Historia de la Ciencia. 3era. ed. Barcelona, Ediciones Danae, pp. 392 y 393.

[26] Cailleux, A. (1972), Historia de la geología. 2da. ed. Buenos Aires, EUDEBA p. 33.

[27] El primero en proponer una clasificación de las nubes fue Luke Howard en 1803. Battan, L. J. (1965) Física y siembra de nubes. Buenos Aires, EUDEBA, cap. 4. Petterssen, pp. 63-73. Flechtner pp. 218-222.

[28] Medina, pp. 13 y 77.

[29] Flechtner, pp. 223-229.

[30] "Extendiste... los cielos, firmes como un espejo fundido", hace pensar en firmamento, usada con frecuencia. En Génesis 1:7, 8 podemos entender que las expresiones: expansión - "cielos", se refieren a la envoltura gaseosa que rodea nuestro planeta (atmósfera, estratósfera, ionósfera...) que nos proteje de los rayos cósmicos, de los rayos X, de los rayos gama y de los rayos ultravioletas, así como del bombardeo de los meteoritos, etc. provenientes del espacio extraterrestre. Notemos que en Isaías 40:22; 42:5 se refiere que Dios "extiende los cielos como cortina", esa cortina hecha en el segundo día de la creación, que a manera de escudo protege los seres vivos de la tierra, y les proporciona los elementos necesarios para el intercambio gaseoso de esos seres. Porque si se analiza la expresión "cielos" en la Biblia descubrimos que aparentemente existen tres diferentes tipos de "cielos". El primero sería el designado como "cielos", y que ya explicamos, el segundo podría ser el espacio extraterrestre o interestelar, exterior a nuestro cielo, designado como "cielos de los cielos" en algunos pasajes, y el tercero (2 Corintios 12:2) sería "el lugar donde está el trono de Dios, su residencia", si así podemos llamarlo desde nuestro punto de vista humano. Ampliamos el tema al tratar la expresión "cielos" de Génesis 1.

[31] Loedel-De Luca, p. 10. En última instancia se debe a las partículas que contiene el aire de la "envoltura gaseosa". Flechtner p. 77.

[32] Cernan, E. y D. Davis. "El último hombre que pisó la luna", Selecciones del Reader's Digest. Tomo CXVII, 700, Marzo 1999, pp. 133 y 134.

[33] De Robertis, E. D. P. y E. M. F. De Robertis. (1985) Biología Celular y Molecular. 10a. ed. Buenos Aires, Librería "El Ateneo", p. 436 y siguientes. Proyecto GENOMA, creado por la "Human Genom Organisation" con el fin de descifrar los tres mil millones de genes del humano, de los cuales ya se han identificado 30.000 con determinados órganos y 700 con determinadas enfermedades hereditarias, según Barthell, A. G. W. "Hugo desenrolla el hilo de la vida", Deutschland, 3, junio 1996, p. 20.

[34] Philberth, B. (1962), Christliche Prophetie und Nuklearenergie. 2da. ed. Nürnberg. Glock und Lutz, p. 105.

[35] Efron, A. (1971), El Mundo de la Energía Nuclear. Buenos Aires. Editorial Bell, p. 68. Una explosión nuclear tiene un triple efecto: 1) Onda expansiva; 2) El calor y la materia; 3) Las partículas radiactivas. Medina, p. 236.

[36] Eclesiastés 1:6; Salmo 148:8; Jeremías 10:13; Juan 3:8.

[37] Medina, p. 28 y capítulo 5. Petterssen, p. 199 habla de la ley del viento.

[38] Job 38:22, 29 y 30; Salmo 147:17; 148:8.

[39] Battan, pp. 86, 88 y 89.

[40] Medina, pp. 151-153.

[41] Flechtner, p. 245. Job 38:29 hace referencia al desconocido "vientre de hielo". Salmo 147:16

[42] Esos "nucleos de condensación" básicamente pueden ser de tres clases: polvo, sales, y productos de la combustión. Battan, capítulo 2. Petterssen pp. 73-75, 89-93. Flechtner, pp. 52-54, 207-209.

[43] Battan, capítulo 6. Flechtner, p. 223. Petterssen, p. 63, 76.

[44] Génesis 9:13, 14 y 16; Ezequiel 1:28; Apocalipsis 4:3 y 10:1. Es un fenómeno estudiado por la óptica. "Los hermosos colores del arco iris se deben a la dispersión de la luz del sol en las gotas de agua mientras está lloviendo." Maiztegui, A. P. (1958) Introducción a la Física. Tomo II. 5ta. ed. Buenos Aires, Editorial Kapelusz, p. 95. Flechtner, p. 244.

[45] Job 37:6; 24:19; Sal 147:16; 148:8. A la nieve se refieren Proverbios 25:13; Jeremías 18:14; Salmo 51:7; Isaías 1:18.

[46] Battan, pp. 57, 71-75, 85. Flechtner, p. 223. Petterssen, pp. 63 y 76.

[47] Biblia de Jerusalen. (1967), Bruselas, Desclée de Brouwer.

[48] En 1609 Galileo comenzó sus observaciones, las que confirmaban el heliocentrismo, dándole "el golpe mortal a la teoría aristotélico/ptolemaica". Hawking, p. 20.

[49] Loedel - De Luca, pp. 317-321. Hawking p. 21.

[50] Loedel - De Luca, pp. 584, 323. En 1687 Newton publicó "Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, probablemente la obra más importante publicada en las ciencias físicas en todos los tiempos". Hawking, p. 21.

[51] Laplace, por ejemplo, abordó en su "Mecánica Celeste" un interesante problema que planteaban las desigualdades de las órbitas de Júpiter y de Saturno. El movimiento de Júpiter era más lento y el de Saturno más rápido de lo que correspondía. La consecuencia de repetidos acercamientos es que uno de los planetas empuja periódicamente al otro hacia adelante, y al mismo tiempo aquél es empujado hacia atrás en forma alternada con un período de 929 años, según demostró Laplace. Papp, D. y J. Babini. (1955), Panorama general de historia de la ciencia. Tomo VIII. El siglo del Iluminismo. B. Aires, Espasa - Calpe, Arg., pp. 44 y 45.

[52] Hawking, pp. 71, 40, 41, 51.

[53] Idem, pp. 164, 167.

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