12.8 EL PODER DE PERDONAR PECADOS

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INTRODUCCIÓN

En la confesión auricular practicada por la iglesia tradicional, el sacerdote tras escuchar las confesiones del pecador absuelve los pecados del penitente. Quienes defienden esta práctica lo hacen basándose en las palabras de Jesús registradas en Juan 20:23 "A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos". Examinemos el texto para ver si estas palabras confieren tal poder a persona alguna.

1. EXAMEN DEL CONTEXTO 

1. ¿En qué día y dónde fueron dichas esas palabras por Jesús? Juan 20:19
"Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros".

Nota: Es una aparición de Jesús, el domingo por la noche, tras haber resucitado.

2. ¿Qué tres textos paralelos mencionan el hecho? 
Juan 20:19-23
"Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos".

Lucas 24:36-49
"Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto".

Marcos 16:14-16
"Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado".

3. ¿Qué personas estaban presentes? 
- Los apóstoles, con excepción de Tomás. Juan 20:24: "Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino". 

Lucas 24:33 
"Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos".

- Cleofás y su compañero, Lucas 24:13, 18, 33, 36
"Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén […] Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? […] Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos […] Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros".

4. ¿Cómo les saludó Jesús? 
Juan 20:19
"Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros".

Lucas 24:36
"Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros".

5. Así como el Padre le había enviado, ¿a quiénes enviaría él ahora al mundo? 
Juan 20:21 úp.
"Como me envió el Padre, así también yo os envío".

Marcos 16:15 pp.
"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura".

6. Para realizar su obra, ¿de qué poder necesitaban? 
Juan 20:22
"Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo".

Lucas 24:49
"He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto".

7. Según el evangelio de Juan, ¿qué obra debían realizar? Juan 20:23
"A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos".

8. ¿Cómo se describe esa obra en el evangelio de Lucas? Lucas 24:47
"Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".

9. ¿Cómo se describe esa obra también en el evangelio de Marcos? Marcos 16:15-16
"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado".

Nota: La predicación del Evangelio es sinónimo de la frase de Juan 20:23, en tanto que si se predica el Evangelio, la gente que recibe el mensaje puede recibir el perdón de Dios, y al que no se le predica el Evangelio, ¿cómo conocerá del poder perdonador y la gracia de Dios? Sus pecados no le son perdonados.

2. SIGNIFICADO DEL TEXTO 

1. ¿Puede el hombre perdonar pecados? Marcos 2:5-7
"Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?"

2. ¿Quién es el único que nos puede limpiar del pecado? 
Hebreos 1:3
"El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas".

1 Pedro 2:24
"Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados".

1 Juan 1:7 úp.
"Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado."

3. ¿En qué sentido puede el hombre remitir pecados? 
Respuesta: Predicando el arrepentimiento y la remisión de los pecados por Jesús. 

Lucas 24:47
"Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".

Juan 1:29
"El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".

Nota: Al igual que Juan el Bautista señaló a los demás quién es el único capaz de quitar el pecado del mundo, mostrando a Jesús, el Cordero de Dios, los demás sólo podemos hacer lo mismo, predicar el arrepentimiento y perdón de pecados señalando y mostrando a la gente quién es el Cordero de Dios. Nosotros no tenemos la capacidad de perdonar, pero sí de mostrar el camino a Cristo.

3. LOS APOSTOLES OBEDECEN LA ORDEN DE JESUS

1. Poco después del Pentecostés, ¿qué predicó Pedro? 
Hechos 5:31
"A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados".

Hechos 10:43
"De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre".

Nota: Pedro hizo exactamente lo que se pidió a todos los creyentes, predicar el perdón de pecados por la fe en Jesucristo.

2. Cuando Pablo fue llamado como apóstol, ¿a quiénes y con qué objetivo fue enviado? Hechos 26:17, 18
"Librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados".

Nota: Es Jesús quien está hablando a Pablo, y le indica su tarea, el perdón de pecados se recibe por la fe en Cristo, a través de la predicación del Evangelio, no de la intercesión o mediación de nadie más salvo Cristo mismo.

3. ¿Cómo predicó él en Antioquía de Pisidia? Hechos 13:38
"Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él [Cristo] se os anuncia perdón de pecados".

4. ¿Cómo anunció lo mismo en sus epístolas? 
Romanos 3:25
"A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados"

Efesios 1:7
"En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia".

Colosenses 1:14
"En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados".

Nota: Pablo siempre dirigió la atención de los pecadores hacia Cristo directamente para la obtención del perdón de pecados. Nunca intercedió personalmente por nadie, para remitir o retener ningún pecado, salvo en el hecho de la predicación en sí misma. Al predicar, ponía al alcance de los oyentes ese perdón.

4. UN PRIVILEGIO Y UNA RESPONSABILIDAD 

La confesión se basa también en otro texto que se encuentra en Santiago 5:16 "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho".

Si prestamos atención al texto veremos que hay un principio de reciprocidad, y tal cual se enseña en la iglesia tradicional no se practica de forma recírpoca como aconseja el texto.  Santiago a lo que se refiere es a confesar mi falta a Dios, y a la persona ofendida. Un ejemplo lo tenemos en la confesión del hijo pródigo en Lucas 15:21 "Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo". El hijo confiesa su pecado ante Dios y ante su padre, a quienes ha ofendido con su conducta.

El principio de reciprocidad mutua está también en el Padre Nuestro en Mateo 6:12 "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores". Dios nos perdona en la misma medida en la que nosotros estamos dispuestos a perdonar a los que nos ofenden, luego aquí no se trata de confesar el pecado ante un sacerdote o intercesor, sino ante Dios mismo, y a la persona que hemos ofendido para obtener el perdón de Dios y restaurar la relación con la persona ofendida. Por eso dice “unos a otros” en Santiago 5:16.

1. ¿Cómo expresó Santiago el privilegio de obedecer esta orden de Jesús? Santiago 5:20
"Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados".

Nota: Esta tarea es universal, de todo creyente, no solo corresponde a un grupo de sacerdotes hacer esto. Mateo 18:15-18 confirma esta idea "Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo."

Vemos dos ideas interesantes: 
a) Es el ofendido, NO el ofensor, quien tiene que ir a aclarar el asunto. Esto no se cumple en el caso de la confesión auricular, pues es el pecador el que da el paso.
b) Si la persona no rectifica, habla de acudir con testigos. Esto no tiene nada que ver con lo que se entiende comúnmente, sino que se aplica a todo creyente. Es labor de todos ayudar al prójimo a corregir su conducta, no es sólo tarea de unos pocos señalados.
c) En este contexto, se repite una idea, pero ahora en un contexto que le da un sentido muy diferente al visto tradicionalmente, "lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo..." Se trata de hacer todo lo posible por corregir y ayudar a alguien. Hasta que no se ha hecho lo posible, Dios no podrá dar por perdida un alma.

2. Si por nuestra frialdad, indiferencia o inercia, dejamos de cumplir el mandato del maestro, ¿cuál es nuestra responsabilidad? 
Ezequiel 3:18-21
"Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma".

Ezequiel 33:7-9
"A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida".

Nota: En estos textos se nos amonesta de la responsabilidad de ayudar a los demás, es una responsabilidad moral, pero dista mucho de ser quienes tengamos la autoridad de perdonar los pecados o siquiera de administrar o gestionar el perdón de Dios como un bien que podemos manejar a nuestro juicio o antojo. Más aún, se nos reprueba y recuerda que la omisión de este deber recae en perjuicio nuestro.

3. ¿Cómo expresó Pablo la necesidad de predicar el evangelio?  Romanos 10:11-17
"Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios".

4. ¿Cómo sintió el mismo apóstol el peso de esa responsabilidad? 1 Corintios 9:16
"Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!"
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Si tiene alguna consulta, contacte a Pr. Pedro Torres.
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1 comentario:

Marcos Rincon dijo...

Nota: Es una aparición de Jesús, el domingo por la noche, tras haber resucitado.
Pr. Pedro con relación a esta nota quisiera aclarar que no es lo mismo decir el domingo por la noche que decir LA NOCHE DEL DOMINGO, la noche del domingo en términos judíos comienza al finalizar el Shabbat, esa noche Jesús camino con Dimas y su acompañante a Emaus, a la siguiente noche terminado el primer dia de la semana a la puesta del sol ya era lunes y Jesús se le apareció a los doce en aposento alto donde estaban encerrados.