Promesa del primer mandamiento

Texto: Éxodo 20:3 BLP.

Los Diez Mandamientos están escritos en futuro (en hebreo). Se deben entender como diez promesas que Dios nos hace, además de peticiones o mandatos.

En este primer mandamiento, Dios nos promete, que si le hacemos nuestro Dios, le seguimos solo a él, no tendremos necesidad de tener otros dioses además de él.

En el paganismo se tenían dioses para distintos aspectos de la vida, para las cosechas, para la fertilidad, para el clima, para los negocios, etc. Era una esclavitud tener "contentos" a todos los dioses, y si se olvidaba ofrendar a alguno "desconocido" (como vio Pablo el altar en Atenas) se creía que vendría la desgracia sobre uno.

Dios vindica su existencia y su carácter y condición divina única. Además presenta esto como muestra de amor ante la humanidad. Si le aceptamos como único Dios verdadero, no tendremos necesidad de tener más dioses además de él. Es poderoso y suficiente para cuidar de todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida. Adorando sólo a él tenemos cubiertas las carencias, incluidas las espirituales y salvíficas, de las que el resto de dioses no se encargaban.

Fuente: Pedro Torres, YouVersion