11.2. El imperativo misionero.

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INTRODUCCIÓN

La vida del creyente es una vida de obediencia a la voluntad de Dios. Sin embargo, la voluntad de Dios no se halla expresa solamente en los diez mandamientos. Cristo nos dio, por ejemplo, un nuevo mandamiento, el del amor al prójimo (Jn. 13:34). Otro mandamiento dejado por él es lo que llamamos “imperativo misionero”.

1. El mandamiento misionero. 

1. ¿Qué palabras dijo Jesús cuando apareció a los discípulos en el día de su resurrección? 
Juan 20:21. "Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío."

Nota: Es normal que cualquier persona que acepte a Cristo como su Salvador personal, participe del mismo espíritu de comunión y de amor al prójimo, por lo que el deseo de compartir las buenas noticas de la Salvación debe ser algo que nazca desde el corazón. Así como el Padre envió a Jesús, y éste vino voluntariamente, por amor a nosotros, del mismo modo Jesús nos envía a los demás. Queda entendido que el mismo espíritu es el que nos mueve a ser misioneros.

2. ¿Qué mandamiento dio antes de ascender al cielo? 
Mateo 28:18 – 20. "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."

Nota: Tenemos que ir a hacer discípulos, no conversos o convencidos. Hacer discípulo a alguien es convertir a una persona en militante, convencido y convertido, además de practicante y misionero. Dios nos llama a hacer de los demás, personas que también ardan en deseos de compartir con otros las Buenas Noticias de salvación. Por otro lado, no se trata solamente de ir bautizando sin más, hay que ir enseñando, adoctrinando, para que la persona que sea bautizada sepa lo que acepta y lo haga de corazón, guardando las cosas que Dios nos manda no como acto salvífico (salvación por obras) sino como evidencia de que vive la Verdad que conoce (salvación por la fe evidenciada en un fruto u obra).

3. ¿Con qué distintas palabras expresó Jesús el mismo mandamiento? 
Hechos 1:8. "Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."

4. ¿Qué debe ser predicado en todas las naciones? 
Lucas 24:47. "Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén."

Nota: Otro detalle a tener en cuenta es que Dios nos manda predicar el Evangelio (arrepentimiento y perdón de pecados) en todas las naciones. No se trata de que todo el mundo acepte a Dios, sino de predicar este mensaje, que al menos hayan tenido la oportunidad de aceptar. A veces los creyentes nos obcecamos con una persona insistiendo e insistiendo para que acepte a Cristo, con el frecuente resultado de que nos miren como extremistas o personas desequilibradas. Nada más lejos de lo que Dios nos pide en realidad, se trata de mostrar el Amor de Dios a quienes lo quieran aceptar. Si no nos escuchan, hay que ir a por la siguiente persona, pasar página, al menos momentáneamente. Quizá no sea el momento para la persona que tenemos delante, y otro día oirá con agrado, o a otra persona. No debemos perder tiempo insistiendo a quienes no quieren oír.

5. Si los creyentes predican el Evangelio, ¿qué pasará con los pecados de muchos? 
Juan 20:23, p.p. 
"A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos".

Romanos10:17
"Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." 

Nota: En otro estudio trataremos el tema de la absolución de pecados y quién puede llevarla a cabo. En este contexto, en la medida en que predicamos a otros que existe una solución al pecado, y que Dios está dispuesto a perdonarnos, estamos poniendo a su alcance la remisión de pecados. Si nos oyen, si oyen a Dios a través de la Palabra, viene la fe (confianza) en el perdón de pecados. Si las personas no son alcanzadas con este mensaje, no pueden tener alcance al perdón y remisión de pecados. En tanto que transmisores de esta Verdad, al poner al alcance de otros el mensaje de Dios, ponemos también a su alcance el perdón del pecados.

6. Si, por indiferencia, no anunciamos el evangelio a los pecadores, ¿qué ocurrirá con los pecados de éstos? 
Juan 20:23, u.p.  "y a quienes se los retuviereis, les son retenidos"
Romanos 10:14. "¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?"

Nota: Del mismo modo que se ha explicado en la nota anterior, si no somos capaces de llevar el mensaje del Amor de Dios y de su perdón a quienes no conocen, estamos evitando que conozcan la solución al problema del pecado y de la muerte. Por lo tanto, si no les llega el mensaje, no pueden creer, ni aceptar el perdón de Dios. Literalmente, le estamos "reteniendo los pecados", pero no porque tengamos libertad de decisión, sino como consecuencia de nuestra negligencia al no cumplir con nuestra misión.

7. ¿Cómo es descrita la actividad en la Iglesia Remanente? 
Apocalipsis 14:6. "Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo."

8. ¿De qué tarea está dependiendo la segunda venida de Jesús? 
Mateo 24:14.  "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."

Nota: Muchos se esfuerzan en ver cumplimientos inminentes de las Señales de la Segunda Venida de Jesús, y caen fácilmente en la trampa de poner fechas para ese evento, o períodos condicionales de tiempo (si sale esta ley, entonces quedarán tantos meses, días o años... etc.). El único condicionante cuyo cumplimiento es requisito obligatorio para que Jesús pueda regresar a este planeta a por su pueblo, es la predicación del Evangelio a todo el mundo. Dios no sería justo si pusiese fin a la historia de este mundo tal y como la conocemos, si hubiese una sola persona que no haya tenido al menos una oportunidad de aceptar su perdón. En tal caso, Dios no sería justo. Por lo tanto, Dios sólo puede venir a rendir cuentas de la humanidad cuando absolutamente todo ser humano haya tenido la oportunidad de conocer su perdón. Mientras, es nuestra labor llevar adelante esa obra de predicación. 

Hasta que llegue ese momento, muchos perecen sin conocer a Dios. En estos casos, sólo Dios conoce cuál es su futuro eterno. En Romanos 1:19-20 leemos respecto de los no creyentes: "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Más adelante, en Romanos 2:11-15 Pablo dice que estas personas serán juzgadas por si han sido fieles o no a su conciencia: " porque no hay acepción de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, "

2. Requisitos del trabajo misionero.

1. ¿Por qué experiencia espiritual debe haber pasado el que desea que otros se conviertan? 
Salmo 51:10 – 12.
"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.
 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente."

2. ¿Qué hará la persona que pasó por la experiencia de la conversión? 
Marcos 5:19. "Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti."

Nota: Como se ha dicho al principio de este estudio, una persona que disfruta de una liberación tan grande, de una nueva oportunidad, es imposible que pueda permanecer callada y que no quiera compartir su alegría con los demás.

3. ¿Para qué fue el creyente escogido por Dios? 
1 Pedro 2:9. "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable".

Nota: El creyente, por adopción, pasa a ser parte de la familia real celestial. De este modo, tenemos autoridad y motivos para anunciar lo bueno de Dios (las virtudes de Aquél) que nos llamó para salir de lo malo, lo que nos oprimía, la muerte a fin de cuentas, para entrar en la vida eterna, el gozo y el amor.

4. ¿Qué hará la persona que cree? 
2 Corintios 4:13.
"Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos."

5. ¿Qué necesidad sentirá el que cree? 
Juan 9:4. "Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar."

Nota: Siempre que nos sea posible, nos será necesario compartir el amor de Dios con los demás, cada uno a su manera, de un modo diferente. Los hay que se sienten impelidos a conversar con alguien en la cola del bus, otros con un compañero de trabajo, otros repartiendo tratados o volantes, otros (como un servidor) compartiendo por el ciberespacio a todo el que busque a Dios... Cada cual tiene su Don, y Dios usa el de cada uno para alcanzar a las más diversas clases de personas.

6. ¿Cómo se expresará el que siente el peso de su responsabilidad misionera? 
1 Corintios 9:16.
"Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!"

7. Si se cumplen estos y otros requisitos, ¿cuál será el resultado? 
Salmo 51:13
"Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti."

Santiago 5:20
"sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados."
3. Leyes del trabajo misionero.

1. Si se desean buenos frutos, ¿cómo debe ser el árbol? 
Mateo 7:15 – 20. "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis."

2. Si se desea gran cosecha, ¿cómo debe ser la siembra? 
2 Corintios 9:6 "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará."

Eclesiastés 11:1 "Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás."

Salmo 126:5, 6
" Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."

Gálatas 6:9 "No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos."

3. Si se desean resultados espirituales, ¿qué métodos deben ser empleados? 
Juan 3:6 "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es."

Nota: Que Dios nos ayude a compartir las buenas noticias de la Salvación con todo el que nos rodea de una manera u otra.

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